Conoce la historia del Fuerte de San Miguel de Agüi
La isla de Chiloé era un punto de importancia geoestratégica insuperable para la corona española durante los años de la independencia. La debilidad de la Armada patriota permitía un escenario de ventaja insuperable. Luego de la terrible derrota de la Corona en Valdivia, Chiloé y sus fortificaciones se vuelven el último blanco real a derrotar.
Las primeras evidencias del fuerte San Miguel de Agüi podemos encontrarlas en las acuarelas del viajero y artista Courtois de Bonnencontre, ilustradas en 1911, que muestran en el acantilado, recubierta de vegetación, una fortaleza imponente de dos torreones en su estado original. Construidas de bloques de cancagua, el portal principal vería su destrucción para el terremoto de 1960.
En su interior el fuerte cuenta con 15 piezas de artillería, un calabozo, un foso, un parapeto de polvorín, y un circuito amurallado que le permitía constituir junto con el fuerte de San Carlos de Ancud, Carelmapu, Chacao y Castro el denominado “antemural del pacífico”, protector de los intereses españoles en el continente americano frente a las potencias extranjeras.